“La tortura de la vida no es vida”

entrevistas / revista Mujer a Mujer

Mauricio Esteban, Higienista y autor del libro AntiCáncer y AntiMuerte

“La tortura de la vida no es vida”

“Cuando una persona fallece de una enfermedad el cuerpo termina de morir.”

“Todas las personas que mueren de alguna enfermedad, venían haciéndolo desde hace mucho tiempo.”

“En enfermedades terminales el higienismo ha demostrado que en casos severos de cáncer las personas mueren sin dolor… esto es porque, por primera vez en su vida practica la salud orgánica.”

“Cuando una persona fallece de una enfermedad el cuerpo termina de morir. De esta manera, todas las personas que mueren de alguna enfermedad, venían haciéndolo desde hace mucho tiempo. La eutanasia es un debate que habitualmente en los países subdesarrollados se transforma en un dialogo de sordos. Sobre todo porque las visiones no están fundamentadas en argumentos, sino en creencias como la religión, tradiciones, idiosincrasias. Por eso, hablar en términos biológicos de lo que es una vida que esta palpitando y responde a conductos y fluidez de circuitos, corresponde a un acondicionamiento. Pero creo que se trata de un crimen cuando un ser humano, en condiciones extremas, solicita la muerte producto del dolor indescriptible que esta sufriendo y se la niegan. Se le ha vulnerado su dignidad, por la tortura que significa soportar ese dolor y, que además, cada persona siente de distinta manera. Esta actitud se podría hasta comparar con la Inquisición, donde se inventaban torturas para hacer sufrir a la víctima con tal de salvar su alma cuando muriera. Resulta de que esa forma de proceder es muy parecida a mantener a una persona enchufada con drogas y maquinas.

En enfermedades terminales el higienismo ha demostrado que en casos severos de cáncer las personas mueren sin dolor independiente de la sintomatología. Y esto es porque en el transe que va de la vida a la muerte, que ocurre durante los últimos días del enfermo, por primera vez en su vida practica la salud orgánica. Es decir, se le deja de incorporar sustancias que le vayan a hacer daño. La persona tratada de esta manera se despide de sus familiares sin dolor, lúcido, sin depresión. Creo que así como existe la libertad de vivir, también debería estar presente la de morir. La tortura de la vida no es vida. Desde el higienismo, la forma más natural de morir para los seres vivos es el ayuno. Cada persona tiene su forma de morir. Eso, además, prueba que somos seres independientes e individuales, sobre todo si se habla de eutanasia. En un caso así, se debería hacer una reordenación de lo que significa la persona para que muera de manera mas feliz. Según el higienismo, la eutanasia podría efectuarse a través de una dieta hídrica en base a jugos naturales muy suaves como melón y manzana.”

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